Para conocer la riqueza monumental de Alpuente, recomendamos recorrer las calles, plazas y rincones de esta villa, declarada monumento histórico-artístico.
En lo alto de la gran mole de piedra sobre la que se asienta el pueblo, rodeado de profundos precipicios, se encuentran las ruinas del castillo de Alpuente.
De aquella magnífica e inexpugnable fortaleza quedan restos de procedencia romana y árabe: aljibes, cisternas, pozas y cámaras que parecen auténticas mazmorras.
Junto a los restos del castillo, está la iglesia arciprestal de Nuestra Señora de la Piedad, construida entre los siglos XIII y XV.
Su campanario octogonal alberga los restos más antiguos del siglo XIV.
El Ayuntamiento está ubicado en una antigua aljama, puerta de entrada a la ciudad que da la bienvenida al visitante y sobre ella está la Lonja de Contratación y la Gobernación árabe.
En el siglo XVI se le adosó un magnífico salón consistorial.
Muy cerca de la villa se encuentra el acueducto medieval de los Arcos, con trece arcadas.